Venezuela un laberinto multicursal...

Las alianzas transideológicas un camino probable en la Venezuela por venir.

En los últimos 20 años el país se comportó como un laboratorio de arengas parcializadas, discusiones bizantinas y mucha letra muerta, el resultado es un tigre de papel que algunos medios asimilan a un “Tigre asiático”, en realidad no lo es, sus ejecutorias confirman su contextura de celulosa, resina y pigmento…
La Venezuela de 2017 se ofrece al mundo como un nicho de laberintos. No cualquieras. Conozco tres grandes géneros. Los unicursales que son propios de la edad antigua y media, estos describen un recorrido continuo con una entrada y una salida, sin conceder opciones al engaño ni permitir alternativas inviables, Wittgenstein (1889-1951) en Tratado de lógica y filosofía muestra su experticia en el tema. Los multicursales o laberintos de la modernidad se estructuran como una red de veredas sin salida, con retorno al origen, admiten una solución única y agregan dos ideas, una indica que es posible perderse en él y la otra incorpora un componente distractor. Muy conocidos son los trabajos de Walter Benjamín (1892-1940) y Jorge Luís Borges (1899-1986).
Un tercer tipo de laberinto de propiedades multidireccionales se generó con la aparición de la Internet del que es posible salir con solo pulsar una tecla. De estos últimos nos dejó  mucho conocimiento  Humberto Eco (1932-2016).

El laberinto electoral Venezuela 2017 tiene su origen en un esquema bipolar asombrosamente  desproporcionado. El 86% de los electores quiere un cambio político, 14% apoya la administración gubernamental y no están interesados en un cambio.Informe21.com (m-2017). Frente a este dato la actual administración del modelo societal Venezuela (AAMSV) se ofrece insolentemente inmutable, en tanto, importantes dependencias con la velocidad de un súper horno cuecen caminos angostos y sin salidas que emulan a laberintos multicursales tal como el de los “Dos Reyes” de Borges (1949) que cuenta de la muerte de un Rey Babilonio en el laberintico desierto tras no encontrar la salida…
El afán de la AAMSV por conservar el poder le ata a dos decisiones: Afrontar-Resistir  o Desistir-Negociar. La primera coincide con “un viejo patrón neurótico” que muestra el lado  más instintivo y bárbaro de los días tempranos de la humanidad- golpear, derribar, acallar, hacer correr- esta decisión-efecto catalizador- causa que el sistema incremente la capacidad de Desorden (ENTROPIA)-Desatención de los servicios básicos, escasez de insumos, productos alimenticios, fármacos, seguridad-así, tal como en los laberintos multicursales de altos niveles de desorden la salida tendencial es el caos -2da Ley de la termodinámica aplicada a los sistemas abiertos, Bertalanffy (1941) - Sobre este aspecto en acuerdo con Sorokim (1928-1966) insisto en la necesidad de tratar a los fenómenos sociales como sistemas. Tambien detecto en el intencionado afán una cuota de miopía cognoscitiva sorprendente relacionada con la aplicación del principio de despresión o uso de válvulas de alivio de presión  en el manejo de conflictos sociales y las  prácticas de resistencia, tal es el punto de vista de Foucault, Michel (1968). En modo general constato una desmesura que roza en lo cruel y lo antihumano. El mundo observa con sorpresa el lado más oscuro para enfrentar las prácticas de resistencia en Venezuela, posiblemente de esto diría Nietzsche (1844-1900) “El arte impide que muramos de realidad.”
La decisión Ceder-Negociar no solo provee el espacio a las solicitudes  demandadas por el 86% de la población en arreglo al logro de los objetivos del sistema social también cede un sitio para que el complementario 14% revise sus tesis y recuadre estrategias.  En contrapuesto a la primera decisión agrega un efecto inhibidor a la protesta de calle. En conjunto esta decisión podría garantizar que el sistema-país retome sus objetivos y libre de fuerzas en colisión trabaje en pos de la conducta final (Equifinalidad) del  sistema social Venezuela.

Al frente de estos dos posibles fallos de la AAMSV – en tiempo real- emerge la posición de un sector al que denomino “Respuesta” la razón es porque más allá de las distinciones sustantivas que se identifican con una “fuerza de oposición” encuentro en la configuración sistémica del modelo societal Venezuela, el “elemento insurgente” que reclama “la vuelta al orden o al encuentro con el objetivo final del sistema, inclusive en una figura podríamos  plasmarlo como una  línea de feedback que devuelve información al nivel Objetivos del sistema. Recuérdese que un sistema no es una colección aleatoria de componentes, sino una organización interdependiente en la que la conducta y expresión de cada uno influye y es influida por todos los otros. Así componentes vitales como los indicados por Maslow (1970) en la pirámide de necesidades humanas han alcanzado su punto de ebullición en el carácter nacional. El “país pueblo” aguarda en las gradas mientras una copla que canta a la regresión le informa como su poder adquisitivo se ha vuelto exiguo, que alguien se llevó la primavera y en modo incierto nos encontramos solos en mitad de la noche…
Esta  tercera salida a mi criterio es un resultado-insisto en lo de miopía cognoscitiva por aquello que “la AAMSV no se la esperaba” - esta opción es “hija” de la entropía o desorden que el sistema ha generado… No son los partidos o las organizaciones de oposición quienes toman las calles, desde hace rato no están, no pueden. La masa por ahora diseminada en calles, barrios y troncales escruta el ambiente, ha iniciado un trote de ensayo, le está tomando el grueso a la calle, intenta amañarse-en buen andino- pero esa muchedumbre no ha surgido de la nada, diría Ortega y Gasset, J(1937).El hambre, la falta de medicamentos, el desencanto, la pobreza, la merma de los ingresos, la muerte por mengua de familiares y amigos, la necesidad de reencontrarse con los símbolos que refuerzan la autoestima y la calidad de vida perdida le ceden el pasaporte a la protesta y diligentes rompen las barreras de las ideologías. El país se encuentra a un paso de alianzas transideológicas otrora insospechadas…En este punto la última palabra la tiene la teoría del Capital social, Putnam (1996). Cabe decir que  “Nunca tropecé en mi vida docente con un ejemplo más nítido para acceder a los vericuetos de la pirámide de Maslow.”

Los sistemas sociales tal como los sistemas vivos poseen la capacidad de auto depurarse y auto regenerarse, todos tienden hacia una evolución constante y un orden estructural, inclusive la velocidad en los procesos de cambio y las demoras están de algún modo impactadas por factores intervinientes, ejemplo, la capacidad financiera para frenar procesos de cambio y de fuerzas retrogradas dirigidas a sofocar al máximo la disensión.

….Lo evidente-y no solo lo revela la teoría sociológica, pues la  práctica gubernamental a todo lo extenso del planeta lo valida- es que los niveles de desorden (entropía) en un sistema “cobran y se dan el vuelto”. Tal como en los laberintos multicursales repletos de caminos angostos, agrestes, trampas y señales falsas los sistemas cargados de desorden son funcionalmente inoperables, estamos a tiempo de rediseñar a Venezuela desde la metáfora de los laberintos unicursales… me agradan porque son un ¡Viva! a la sencillez y a las evaluaciones inmediatas y en directo, su arquitectura describe un recorrido continuo, con señales claras y procedimientos a la vista, sin agendas bajo de la manga, desprovistos de  ribetes faraónicos, con entradas y salidas conocidas, nada de conceder opciones al engaño ni permitir alternativas inviables…

 

 

 

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